San Juan del Puerto se concentra contra las agresiones a sanitarios con apoyo municipal

Profesionales sanitarios, representantes municipales y vecinos se han concentrado hoy a las puertas del Centro de Salud de San Juan del Puerto para mostrar su rechazo a la agresión sufrida este martes por un médico del centro.

El facultativo fue golpeado y amenazado por una paciente, que además insultó a tres profesionales y provocó daños materiales en la consulta.

Rechazo unánime a la violencia

El Sindicato Médico de Huelva denunció el incidente y recordó el aumento de agresiones, especialmente hacia médicas. También reclamó más medidas de protección y mejores condiciones laborales, señalando la sobrecarga asistencial por falta de personal y los problemas derivados de la climatización en las instalaciones.

El Ayuntamiento de San Juan del Puerto condenó los hechos en sus redes sociales y ha mostrado su respaldo a los profesionales. En la concentración participaron el primer teniente de alcaldesa, Miguel Beltrán, y la concejala de Salud, Mariló Camacho.

Beltrán subrayó:

“Desde el Ayuntamiento rechazamos todo tipo de violencia, ya sea verbal o física, y más si hablamos de un sector tan importante como el sanitario. Ningún acto violento es justificable, y menos contra profesionales que luchan por nuestro bienestar”.

Petición de refuerzo y endurecimiento legal

El vocal de la Junta de Personal de Atención Primaria Huelva-Costa y Condado-Campiña, Antonio Pérez, mostró su apoyo al médico agredido y recordó que en 2024 se registraron en Huelva 66 agresiones a sanitarios, seis de ellas físicas.

“Pedimos refuerzo de plantillas y un estudio para determinar qué centros necesitan más apoyo. Y es necesario endurecer las leyes: no podemos venir con miedo a trabajar a centros de salud y hospitales”, recalcó.

Un problema persistente

Según datos oficiales, en Huelva cada 120 horas un trabajador del SAS es agredido. Aunque los casos descendieron en 2024, la Junta de Personal insiste en que ninguna agresión es justificable y recuerda que la violencia contra profesionales sanitarios está tipificada como delito de atentado, con penas de prisión de hasta tres años.