Las claves de la Junta General de Accionistas celebrada en el Recreativo

Foto: Recreativo de Huelva

El Real Club Recreativo de Huelva ha dado un paso firme hacia la estabilidad y la transparencia bajo la dirección de Adrián Fernández-Romero. El Recre ha celebrado su Junta General Ordinaria y Extraordinaria de accionistas para analizar la temporada 24/25. Con una representación altísima (casi el 99% del accionariado), el club ha sacado adelante todos los puntos del día por unanimidad.

En el plano estrictamente económico, los datos de la temporada 24/25 reflejan una entidad que genera recursos con una vitalidad creciente. El volumen total de ingresos rozó los 4,5 millones de euros, impulsado en gran medida por la excelente respuesta de la masa social y el tejido empresarial. En este sentido, destaca el crecimiento del área de publicidad y comercialización, que ha inyectado 270.000 euros adicionales respecto al ejercicio anterior. Por su parte, la afición sigue siendo el motor financiero del club, aportando más de 1,15 millones de euros a través de los abonos de temporada.

El Recre alcanza un capital social superior a los 16 millones de euros

A pesar de este incremento en la facturación, el ejercicio se ha cerrado con un resultado negativo de 759.302 euros. Si bien esta cifra supone un saldo de pérdidas, la dirección del club ha transmitido un mensaje de calma al asegurar que este déficit será compensado con los beneficios proyectados para los próximos años. De hecho, para fortalecer el balance de la entidad, se ha aprobado una importante ampliación de capital por compensación de créditos que asciende a 2,13 millones de euros. Esta operación se traduce en la creación de más de 65.000 nuevas acciones, lo que permite al Recreativo sanear su estructura interna y alcanzar un capital social superior a los 16 millones de euros.

Más allá de los números, la Junta ha dejado un titular de calado en cuanto a la supervisión externa de la entidad. El Recreativo ha encomendado la auditoría de sus cuentas para las próximas tres temporadas a Ernst & Young (EY), una de las firmas con mayor prestigio a nivel mundial. Al situarse bajo la lupa de una de las «Big Four», el club no solo busca cumplir con la legalidad, sino enviar un mensaje de confianza a inversores y acreedores. Esta apuesta por el rigor internacional confirma la intención de la nueva directiva de elevar los estándares de gestión del Decano, alineándolos con los de los clubes de la élite del fútbol nacional.