La Virgen del Rocío luce crespón negro en un fin de semana marcado por el luto tras la tragedia de Adamuz

La aldea afronta este fin de semana uno de los momentos más duros que se recuerdan en el calendario rociero. Unos días que, pese a mantenerse las peregrinaciones previstas, estarán marcados por el dolor, el recuerdo y el luto tras la tragedia ferroviaria ocurrida el pasado domingo en Adamuz.

Aunque ninguna hermandad ha cancelado oficialmente su peregrinación, sí se han producido cambios significativos. La Hermandad del Rocío de Triana ha anunciado la suspensión de su camino debido al mal estado de los senderos por los que debía transitar hasta llegar a la aldea almonteña. Desde la corporación sevillana explican que esta decisión responde exclusivamente a motivos de seguridad. Aun así, Triana mantendrá tanto su peregrinación como la misa programada.

No obstante, una de las peregrinaciones más emotivas será, sin duda, la de la Hermandad de Gibraleón, que regresará a la ermita apenas unos días después de perder a dos vecinos del municipio en el trágico accidente ferroviario que ha costado la vida a cerca de una treintena de onubenses.

Virgen del Rocío crespón negro luto Adamuz

En señal de duelo y como homenaje a las víctimas mortales, la Virgen del Rocío lucirá durante estos días un crespón negro, un gesto cargado de simbolismo que refleja el sentir de toda la familia rociera. Así lo ha confirmado la Hermandad Matriz, coincidiendo con la llegada este viernes de la hermandad olontense a la aldea.

El presidente de la Hermandad Matriz, Santiago Padilla, ha expresado públicamente la profunda consternación por lo sucedido, lamentando la pérdida de tantas vidas y recordando que varias de las personas fallecidas mantenían una estrecha vinculación con el mundo rociero. Un golpe que ha dejado una huella evidente en la aldea y entre los peregrinos.

En este contexto, la aldea del Rocío vivirá un fin de semana distinto, más silencioso y recogido, en el que la fe, el recuerdo y el respeto se impondrán al bullicio habitual, con la Virgen vestida de luto como reflejo del dolor compartido por toda una tierra.