La Semana Santa de Almonte se consolida con más participación y tradición

La Semana Santa de Almonte vive uno de sus momentos de mayor consolidación, reforzando año a año su calendario cofrade y su arraigo en la vida local. En una localidad profundamente vinculada a sus tradiciones, la Pasión se extiende más allá de los días principales, con unas vísperas cada vez más participativas.

El Sábado de Pasión se ha convertido en una cita clave, especialmente para los más jóvenes, con la procesión del conocido Paso de los Niños, que sirve de antesala a la semana grande. Ya el Domingo de Ramos marca el inicio oficial con la salida de la Borriquita desde la ermita del Cristo, una escena llena de simbolismo donde los pequeños vuelven a ser protagonistas.

El Martes Santo gana peso con la Hermandad de La Piedad, mientras que el Miércoles Santo destaca por la salida del Cautivo y la Virgen del Rosario, una cofradía muy ligada a su barrio y que además celebra su 25 aniversario.

Uno de los momentos más sobrecogedores llega en la Madrugá, cuando el silencio envuelve las calles con la Hermandad del Gran Poder, en una estación de penitencia cargada de recogimiento. El Viernes Santo toma el relevo con la Hermandad Sacramental, que procesiona desde la ermita del Cristo con sus titulares.

El cierre lo pone el Sábado Santo con la Hermandad del Santo Entierro y la Virgen en su Soledad, en una procesión solemne que reúne a todas las hermandades del municipio.

Durante estos días, la Plaza Virgen del Rocío se convierte en epicentro de la actividad cofrade, con palcos y espacios adaptados para facilitar el seguimiento de los desfiles, consolidando así una Semana Santa que sigue creciendo en participación, organización y proyección en toda la comarca.