La Plataforma de Familiares de Víctimas del Franquismo de Huelva exige al Ayuntamiento la retirada de simbología franquista

Foto: Ayuntamiento de Huelva

Un conjunto de asociaciones, sindicatos y personas físicas, como el ex-juez Baltasar Garzón, ha apoyado la propuesta. Apoyándose en la Ley de Memoria Democrática, se busca el respeto a las víctimas y la reparación del daño causado.

Resquicios pre-democráticos en la capital onubense

En calles, plazas, avenidas, barriadas y honores municipales (lo que es el espacio público onubense) onubenses aún perviven placas y demás elementos de la época franquista, por lo que se ha pedido que se retiren por respeto a las víctimas de tan cruento periodo, apoyándose en la Ley de Memoria Democrática (ley española aprobada en 2022 que busca reconocer y reparar a las víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura franquista (1936-1975)).

Uno de los objetivos de esta ley es el reconocimiento y reparación de las víctimas, considerando como tal a los herederos de los perseguidos durante la dictadura por motivos políticos o ideológicos.

Retirada de ciertos elementos con relación franquista

Los diferentes participantes en la defensa del honor de las víctimas han solicitado la retirada inmediata de calles como Manuel Siurot, barriadas como José Antonio Primo de Rivera, el azulejo de la Iglesia de la Concepción (se quemó en un incendio en 1936, en plena Guerra Civil, y se atribuyó el fuego a la «impiedad marxista», lo que está considerado como un altavoz de plena propaganda franquista), así como el cese de honores municipales a personas que colaboraron activamente con el régimen.

Según este conjunto de actores, que defiende y se apoya en la Ley de Memoria Democrática, mantener estos cargos y nombres legitima el sufrimiento de las víctimas y sus generaciones venideras, además de que la retirada de lo anteriormente mencionado no es un ejercicio de borrar el pasado, sino de reparar el daño causado.