Investigan a un motorista por circular a 188 km/h en una carretera limitada a 90 en Huelva

Foto: Guardia Civil

La Guardia Civil ha investigado y puesto a disposición judicial al conductor de una motocicleta que circuló a 188 kilómetros por hora en una carretera limitada a 90 km/h en la provincia de Huelva. Los hechos ocurrieron en un control de velocidad instalado en una vía con elevada siniestralidad para motoristas.

El suceso tuvo lugar el pasado 23 de noviembre en la carretera N-435, en el tramo comprendido entre La Albuera y San Juan del Puerto, dentro del término municipal de Almonaster la Real. Agentes del Subsector de Tráfico detectaron la motocicleta durante un dispositivo de control preventivo.

Un exceso de velocidad considerado delito

Según ha informado la Comandancia de Huelva, la velocidad registrada superaba en 94 km/h el límite máximo permitido para ese tramo. Además, rebasaba en más de 80 km/h el umbral que diferencia una infracción administrativa de un delito contra la seguridad vial, al tratarse de una vía interurbana.

Debido a la elevada velocidad a la que circulaba el vehículo, los agentes no pudieron interceptar al conductor en el momento. Por ello, el caso fue asumido por el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT), que se encargó de identificar al presunto autor de los hechos.

Puesto a disposición judicial en Aracena

Una vez finalizada la investigación, la Guardia Civil ha puesto los hechos en conocimiento del Juzgado de Aracena, junto con el conductor, que figura como investigado por un presunto delito contra la seguridad vial.

Según la normativa vigente, este tipo de conducta puede acarrear penas de prisión de tres a seis meses, multas de seis a doce meses y, en cualquier caso, la retirada del carné de conducir por un periodo que puede ir de uno a cuatro años.

Controles para reducir la siniestralidad

Este control de velocidad se enmarca dentro del Plan de Actuación contra la Siniestralidad que desarrolla la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en Andalucía. Estas actuaciones se centran especialmente en colectivos vulnerables, como los motoristas, y en tramos con altos índices de accidentes, en coordinación con las directrices de la Dirección General de Tráfico.