El Recre se regala tres puntos antes de soplar las 136 velas

El Nuevo Colombino volvió a sonreír cuando más lo necesitaba. A pocos días de cumplir 136 años ,el próximo jueves 18, el Recreativo de Huelva encontró por fin el premio a la insistencia y al trabajo. Costó, y mucho, pero los tres puntos se quedaron en casa gracias a un desenlace feliz que llevó la firma de Mario da Costa, decisivo con dos goles en el tramo final del encuentro ante el Atlético Antoniano (2-0).

El último partido del año como local no fue sencillo, ni mucho menos. El Recre dominó durante muchos minutos, llevó el peso del juego y generó ocasiones, pero el fútbol volvió a recordarle que sin acierto no hay tranquilidad. Aun así, el equipo de Arzu nunca perdió la fe.

Desde el inicio, los albiazules –esta vez vestidos completamente de verde— intentaron hacerse dueños del balón y del ritmo del choque. Los primeros compases fueron de estudio, con alguna acción polémica en ambas áreas que quedó en nada. Poco a poco, el Recre fue ganando metros y confianza.

Las llegadas empezaron a acumularse. Pepe Mena probó desde fuera del área, Caye Quintana estuvo muy cerca tras un rechace y Álex Bernal rozó el gol con un disparo que se fue lamiendo el poste. El Decano merecía más, pero el marcador seguía intacto al descanso. Demasiado castigo para lo visto sobre el césped.

Victoria del Recreativo de Huelva antes de su 136 aniversario

La segunda parte arrancó con la misma idea: intensidad, presión alta y búsqueda constante del gol. Caye volvió a encontrarse con Matías Árbol en un mano a mano que pudo cambiarlo todo. Mientras, el Antoniano aprovechó sus mejores minutos para estirar líneas, aunque sin demasiado peligro real.

Entonces llegó el momento clave. Con los cambios, el Recre ganó frescura y verticalidad. En el minuto 80, Pablo Évora fabricó una gran jugada y Mario da Costa apareció donde tenía que estar para cabecear a la red. Alivio. Explosión. Y aún quedaba más.

Ya en el tramo final, el propio Mario puso la guinda con un derechazo desde el vértice del área que selló la victoria y desató la fiesta en el Nuevo Colombino. El Decano cerró el año en casa como merecía: ganando, celebrando y recordando que, a sus 136 años, sigue teniendo mucho que decir.