El doctor Adolfo Asuar, homenajeado en Almonte

El Ayuntamiento de Almonte ha rendido un sentido homenaje al doctor Adolfo Asuar Hurtado, quien durante casi 40 años ejerció como médico titular en el municipio, dejando una huella imborrable en varias generaciones de almonteños. En el Pleno celebrado este mes, la Corporación municipal quiso reconocer no solo su trayectoria profesional, sino también su calidad humana y su entrega incondicional a la comunidad.

Nacido en Villafranca de los Barros (Badajoz), el doctor Asuar llegó a Almonte en 1946 tras servir como médico militar durante la Guerra Civil y ejercer en destinos como Ceuta, Melilla o Tetuán. En Almonte encontró su hogar definitivo, convirtiéndose en un referente sanitario y social hasta su jubilación en 1985.

Su consulta en la calle Concepción fue durante décadas un espacio de cuidado y confianza. Allí atendió partos, elaboró fórmulas magistrales y acompañó a sus pacientes en todas las etapas de la vida. Era conocido por su entrega desinteresada, dispensando medicación gratuitamente a quienes no podían permitírselo, y por su habilidad con el fórceps, que ayudó a traer al mundo a muchos almonteños y almonteñas de la época.

Doctor Adolfo Asuar Hurtado

El homenaje contó con la presencia de su hijo, Adolfo Asuar, y de sus nietos Pilar y Manuel Simón, quienes agradecieron emocionados el gesto del municipio. En nombre de la familia, recibieron un cuadro conmemorativo como símbolo del cariño y respeto que aún despierta la figura del doctor Asuar.

Este reconocimiento pone en valor una forma de ejercer la medicina que trasciende lo puramente clínico: una práctica basada en la cercanía, la vocación y el compromiso social. En palabras de varios ediles, el doctor Asuar representa “un modelo de médico que supo combinar ciencia y humanidad, convirtiéndose en un verdadero pilar de la comunidad”.

En una era donde la sanidad ha avanzado de manera vertiginosa, Almonte rescata con este homenaje la memoria de un profesional que entendía la medicina como un acto de servicio y amor por los demás. Su legado vive en las historias, recuerdos y agradecimientos de quienes tuvieron la fortuna de ser sus pacientes.