El Ayuntamiento de Huelva acelera el derribo de kioscos abandonados

El Ayuntamiento de Huelva avanza a paso firme en su plan de recuperación del espacio urbano con la retirada progresiva de kioscos en desuso repartidos por toda la capital. Una intervención que ya suma 10 estructuras demolidas en lo que va de 2026, las cuales se añaden a las siete eliminadas durante el pasado año 2025. El objetivo final de la concejalía de Infraestructuras y Servicios Públicos es hacer desaparecer cerca de un centenar de construcciones que actualmente se encuentran en estado de abandono.

La concejala del área, Mariló Ponce, ha subrayado el impacto social de esta medida: “Estamos dando respuesta a una demanda histórica de los vecinos, eliminando construcciones abandonadas que generan problemas de convivencia, inseguridad y accesibilidad en nuestros barrios”. Con estas actuaciones se busca evitar que dichos puntos deriven en focos de conflicto por actos vandálicos, venta ilegal u ocupaciones irregulares, logrando a su vez ensanchar los acerados para el peatón o recuperar plazas de aparcamiento.

Cronología de los derribos ejecutados en 2026

La campaña de limpieza y demoliciones del Ayuntamiento de Huelva ha mantenido un ritmo constante durante los primeros meses del año, interviniendo en los siguientes puntos estratégicos:

  • Febrero: Se actuó en la Avenida Nuevo Colombino (Nuevo Parque), la plaza Molinos de Viento (junto al Centro Municipal Los Rosales) y la plaza Quintero Báez (popularmente conocida como La Palmera).
  • Marzo: Eliminación de estructuras en la esquina de Patriarca San José con calle Los Pastores, en la Cruz de Mayo de la calle Canarias y en la confluencia de las calles Puebla de Sanabria y Ecuador.
  • Abril: Intervención en la Avenida Cristóbal Colón, realizada a petición expresa de la Asociación de Vecinos El Ancla.
  • Mayo: Trabajos completados en la plaza Alejandro Malaspina (calle Bayona de Galicia), la calle Artesanos (frente a las dependencias de Infraestructuras) y en el cruce de las calles Rocinante y Amadís de Gaula.

Procedimiento técnico y actuaciones más complejas

El proceso de retirada de cada kiosco sigue un riguroso protocolo administrativo que cuenta con las autorizaciones del Departamento de Patrimonio y, en ocasiones, con el apoyo de la Policía Local. Antes de meter la maquinaria, los técnicos municipales efectúan las comprobaciones pertinentes y las desconexiones de suministros eléctricos. Tras el derribo y la retirada de escombros, se procede a reparar la base y reponer el pavimento.

Desde el consistorio han señalado que las intervenciones más complejas hasta la fecha han sido las de La Palmera y El Ancla. Al tratarse de construcciones de obra de fábrica (ladrillo y hormigón) y no de estructuras metálicas o prefabricadas ligeras, requirieron maquinaria pesada y trabajos de demolición mucho más especializados para garantizar la seguridad de la zona.