Aitor García y cómo se cocinó a fuego lento su fichaje por el Recre

Aitor García ya está en casa, en su querido Recreativo de Huelva. Tenía ganas de volver tras años lejos de su tierra natal al apostar por aventuras futbolísticas en el extranjero en países como México, Catar o Grecia. Ya era hora de estar con los suyos para que sus familiares y amigos pudieran volver a disfrutar de su calidad con la camiseta del conjunto albiazul. Eso sí, con mucho más años de experiencia y con la capacidad de ser un líder más en el vestuario. De hecho, así se comportó en la mañana del jueves en el Nuevo Colombino en la presentación junto a David Alfoso y Xabi Domínguez. Dirigiendo el juego. Animando a contestar a uno y respetando el turno del otro. Un maestro de orquesta desde el segundo cero.

«Para mí eso es una motivación extra. Siempre que me he ido y a donde he ido he tenido ese cariño de la gente de aquí.Vengo con la máxima ilusión de devolverle todo ese cariño a toda esa gente que en estos años que he estado fuera me lo ha devuelto o me lo han hecho saber». Con la intención de devolver el cariño llega el de Gibraleón. En lenguaje recreativista y, dada la situación, cariño significa ascenso a Primera Federación. Un objetivo entre ceja y ceja del atacante, que reconocía estar en contacto con Roberto Ríos, director deportivo del equipo, desde verano.

Roberto Ríos, clave en el aterrizaje de Aitor García en el Recreativo

«Ya tuve una reunión con Roberto Río este verano, lo malo es que, por temas fiscales (estaba en Catar), no podía firmar en España y tuve una conversación con él y ya me expresaron que quería que volviera en cualquier momento al Decano. Me llamaron cuando estaba en temporada en Grecia, que cómo iba la situación. Cuando salió esto, el primer día que se anunció me llamó. Me llamó y a partir de ahí se encadenó una serie de cosas con las que pudimos hablar»,

Así lo explicaba un futbolista que manejó «otras opciones importantes para poderme ir, he tenido opciones de China importantes sobre la mesa, del Tenerife, he tenido bastantes cosas, pero tanto mi mujer como yo nos queríamos mover ya, llevaba muchos años por ahí, quería volver a casa, quería que mis hijos tuvieran ese sentido de pertenencia del Recre que siempre la han tenido porque tienen todas las equipaciones. Tengo que estar muy agradecido a todo, al presi, a Roberto, a mis agentes, a mi familia, porque cuando nos sentamos para hablar ha sido súper fácil en todos los aspectos y la verdad que yo estoy muy agradecido y muy contento por eso».

Sobre lo que puede aportar en el césped, el de Gibraleón manifestaba que «el míster sabe que no tengo un puesto específico, al final yo puedo jugar en las dos bandas o de número 10. Por eso no hay ningún tipo de problema. Me puedo desenvolver bien en esos tres sitios».